¿Todo buen profesional debe convertirse en gestor?

Gisele Gaspar, Socia de Telos Transition



El mejor ingeniero se convierte en gerente de ingeniería. El vendedor que supera todas las metas asume la coordinación comercial. El analista más brillante es promovido a líder de equipo. En muchas empresas, este es el camino natural de reconocimiento: quien se destaca técnicamente es premiado con la gestión de personas.

La lógica parece tener sentido. Sin embargo, oculta una pregunta que rara vez se formula: ¿todo buen profesional necesita, o desea, convertirse en gestor?


Excelencia técnica y liderazgo no son lo mismo


Ser excelente técnicamente no significa, necesariamente, tener el perfil o el deseo de liderar personas. Son competencias diferentes que exigen habilidades distintas.

El especialista se destaca por el dominio de su propio trabajo: profundidad técnica, precisión y capacidad para resolver problemas complejos. El gestor, por otro lado, entrega resultados a través de otras personas. Necesita desarrollar al equipo, mediar conflictos, brindar retroalimentación, tomar decisiones con información incompleta y renunciar a hacer, por sí mismo, aquello que siempre hizo bien.

No existe jerarquía entre estos perfiles. Solo hay diferencias, y reconocerlas es uno de los grandes desafíos de la gestión del talento.


Cuando la promoción no es la mejor decisión


Una promoción que desestima las competencias, las motivaciones y el momento profesional del colaborador puede no ser la mejor decisión, ni para él ni para la empresa.

Para el profesional, el riesgo radica en cambiar un trabajo en el que se sentía realizado por una función que no lo motiva y en la que difícilmente se destacará de la misma manera. La frustración puede venir acompañada de inseguridad, desgaste y, en muchos casos, la salida de la compañía.

Para la organización, el costo es doble: se pierde a un especialista de alto rendimiento y se gana a un gestor que tal vez no esté preparado o dispuesto a liderar. El equipo sufre las consecuencias, los resultados tardan en llegar y, con frecuencia, la empresa debe reiniciar la búsqueda de un nuevo liderazgo.


Qué considerar antes de promover


Antes de transformar a un excelente profesional en gestor, vale la pena plantearse algunas preguntas:

  • Competencias: además del dominio técnico, ¿esta persona demuestra habilidades de liderazgo, comunicación y desarrollo de personas?
  • Motivaciones: ¿desea liderar, o lo que la mueve es profundizar su conocimiento y resolver problemas?
  • Momento profesional: ¿es este el momento adecuado para asumir dicho desafío, o existe otro camino que tendría más sentido ahora?
  • Alternativas: ¿ofrece la empresa formas de reconocer y valorar a los especialistas sin que deban, obligatoriamente, asumir la gestión de equipos?

Los planes de carrera que valoran tanto el liderazgo como la especialización ayudan a retener el talento y evitan que la promoción a gestor sea la única vía de crecimiento.


El mismo enfoque en la asignación de ejecutivos


En Telos Transition, este enfoque también forma parte de nuestro trabajo. Cuando asignamos a un ejecutivo interino para una misión, no basta con analizar el currículum y las competencias técnicas.

Buscamos comprender también el momento profesional de cada ejecutivo y su adecuación al desafío que asumirá. Un profesional con una trayectoria impecable puede no ser la mejor elección para un contexto determinado, mientras que otro, con experiencias más alineadas con esa situación específica, puede generar resultados mucho más rápidos y consistentes.

Este cuidado marca la diferencia para ambas partes. La empresa recibe a un ejecutivo preparado para su desafío real. Y el ejecutivo asume una misión que tiene sentido para su carrera y para lo que desea construir.


La persona adecuada, en el lugar adecuado, en el momento adecuado


Promover a alguien a gestor no debería ser la única forma de reconocer a un buen profesional. Asimismo, elegir a un líder no debería basarse únicamente en su desempeño técnico.

Cuando las competencias, las motivaciones y el momento profesional se consideran de manera integral, las decisiones sobre el talento resultan más acertadas, tanto para las personas como para las empresas.

¿Su empresa se enfrenta a un desafío de liderazgo? Contacte a Telos Transition y descubra cómo un ejecutivo interino, seleccionado bajo este enfoque, puede ayudarle a atravesar este momento.